FANDOM


ManuelRodriguezbyGenzo




















La oscuridad, es esa nada sin forma, que ante la ausencia de luz lo llena todo.

El sentimiento que genera en el ser humano, hace surgir dentro de su mente la idea de hay algo allí, dentro de esa lobreguez, perverso, sombrío, silencioso, acechando, casi como algo vivo. Es cuando un temor profundo nos embarga, pero solo al percatarnos de su presencia, que como un manto nos cubre con su mortaja siniestra.
Es en medio de este reino de tinieblas, que a veces observamos sombras, movimientos rápidos pero sutiles, que pululan por el lugar donde estamos, es cuando sentimos ese miedo primario, que nos dice que algo anda mal, y nos pone alerta, aguzando nuestros sentidos, como tratando de ver lo invisible, con la duda de si fue solo nuera imaginación o si algo en verdad se movió.
Sombras que acechan, que esperan tal vez la fuerza que solo nuestro miedo puede darles.
En una ocasión me tome el atrevimiento de poner atención a esas sombras.
La noche era oscura, y sin luna, solo en mi casa, la cual extrañamente estaba muy silenciosa.
Estaba trabajando en mi oficina, por un instante detuve lo que hacia y como si me transportara a otra realizad, me di cuenta del profundo silencio que había en la habitación, prácticamente la oficina estaba casi en tinieblas, solo una lámpara encendida, una pequeña luz era los único que impedía que la oscuridad lo dominará todo.
Una calma inquietante empezó a agolparse sobre mi. Como movido por una fuerza extraña, fije mi mirada en el rincón más oscuro del cuarto. Mis ojos y mi mente fueron llevados hasta allí, poco a poco, fui sumergido en ese pozo de negrura, era como si toda la habitación fuera tragada por esa oscuridad. No pregunten como, pero en medio de las tinieblas percibí una sombra, una presencia. Sentí que un escalofrió recorrió todo mi cuerpo y un miedo profundo comenzó a golpear mi mente, no me podía mover, mi corazón latía aceleradamente, el miedo me dominaba.
En ese momento la luz de la lámpara fallo, y quede sumido en la más profunda oscuridad.
Fue en ese instante, que en aquel rico infernal, pude ver unos ojos que me miraban fijamente, no encuentro palabras para describir el terror que embargo mi alma, fue como si mis más oscuras pesadillas tomaran forma y se materializaran en aquellos ojos.?
Por un segundo creía que moriría de miedo, pero fue más fuerte mi instinto, que me saco de esa pesadilla del averno y me hizo reaccionar.?
Grite y corrí, como si mi vida dependiera de ello, sin parar hasta que salí a la calle, buscando escapar de aquel horror.